A veces llega como un calor sofocante
y me recuerda que, aunque por edad pude ser su padrino,
la realidad impuso otra fauna.
Ella es un caballo y yo una lechuza inspirada
observando peces con pies.
Al final, lo único que importa
es aquella pluma mía que se trenzó con la suya
y que hoy, lejos nosotros,
trenzadas en debate,
escapando juntas del fuego y del olvido.
lunes, 29 de diciembre de 2025
Me pregunto qué será de Carolina.
La Revelación Tácita
Sin duda, como le he dicho otras veces, este es el momento adecuado.
Si usted supiera lo que hace en mí no podría creerlo;
pensaría que se trata de una fábula exagerada.
Pero la realidad es más breve que cualquier cuento.
Le agradezco desde ya, aunque usted no sepa
—y probablemente nunca llegue a saber—
que al terminar esta frase,
yo ya habré dejado de ser quien se atrevió a escribir esto.
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